Transformando Comunidades
La transformación humana es un proceso y como tal tiene tiempos diversos, no siempre es el mismo en todas las personas ni comunidades. Los niveles de vulnerabilidad muchas veces influyen drásticamente en este proceso de cambio.
Trabajar con comunidades vulnerables es un trabajo de largo aliento, que trae recompensas y sin sabores a veces un tanto amargos, pero siempre es reconfortante palpar el crecimiento que logran las personas al pasar por un proceso de transformación humana. World Vision cree firmemente en este cambio de perspectivas, en generar oportunidades y crecimiento en pro de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. El mayor esfuerzo de World Vision está en mejorar año a año su trabajo e impacto en la comunidad donde viven los niños y niñas patrocinados.
Es por ello, que para nuestro país, la acción de World Vision se centrara en contribuir a la formación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en comunidades vulnerables, a fin de fortalecer sus habilidades sociales y afectivas de modo que lleguen a ser ciudadanos responsables y protagonistas de transformación social. Para lograr esto World Vision se asocia con las familias, las organizaciones de la comunidad y las redes necesarias para cumplir con este objetivo. Los principios que sustentan este trabajo son los derechos de la niñez, los valores cristianos-ecuménicos, la igualdad de género y el respeto del medio ambiente.
Para lo anterior en términos operativos World Vision ha definido tres ejes prioritarios de acción: Formación, Protección y Participación. Cada una de ellas tendrá temáticas particulares que se desarrollarán según el rango de edad de los niños, niñas y adolescentes.
Formación
La formación la entendemos no como el simple acto de asistir al colegio, aprender materias y/o tener una profesión, sino como un aprendizaje innovador y de mantenimiento, organizado y sistematizado a través de experiencias planificadas, para transformar los conocimientos, técnicas y actitudes de las personas, para que en su conjunto ejerzan una ciudadanía fraterna y transformadora.
Entendiendo que las experiencias con los cuidadores (padres, madres u otros cercanos) vividas durante la primera infancia, niñez y adolescencia, son determinantes principales de la conducta del individuo y de su sistema organizativo es que World Vision trabaja acorde a la edad de los niños y niñas algunas de las siguientes temáticas, dependiendo del contexto de cada uno de sus proyectos: Fomento del apego seguro, Construcción de identidad, Autocuidado, Identidad sicosexual, Vida sexual responsable, Uso del tiempo libre y el ocio, Educación del ocio, Elección vocacional.
SubirProtección
La protección de la infancia, de acuerdo a UNICEF, se refiere a las labores de prevención y respuesta a la violencia, la explotación y el abuso contra niños y niñas, como por ejemplo la explotación sexual, el trabajo infantil, etc. Entendiendo que los programas deben ir dirigidos a los niños y niñas especialmente vulnerables a esos abusos, y que no reciben la supervisión de sus progenitores, que han transgredido las leyes o viven en conflictos armados.
Para comprender esta conceptualización de la protección a la infancia se deben revisar algunos procesos que ha vivido la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN). Conozcamos algunos hitos esenciales:
- En 1959, las Naciones Unidas aprobaron una "Declaración de los Derechos del Niño" que incluía 10 principios. Sin embargo dicha declaración llamada de primera generación no fue suficiente para proteger los derechos dado que legalmente no tenía carácter obligatorio.
- A raíz de lo anterior en 1978, el gobierno de Polonia presentó a las Naciones Unidas la versión provisional de una Convención sobre los Derechos de los Niños.
- Tras diez años de negociaciones con gobiernos de todo el mundo, líderes religiosos, ONG, y otras instituciones, lográndose acordar el texto final de la "Convención sobre los Derechos del Niño", el 20 de Noviembre de 1989, cuyo cumplimiento sería obligatorio para todos los países que la firmaran.
- Esta convención se convirtió en Ley en 1990, después de ser firmada y aceptada entre ellos por Chile. En la actualidad ya ha sido aceptada por todos los países del mundo, excepto por Somalia y Estados Unidos.
Los derechos que retrata esta convención se basan en el respeto a la dignidad y al valor de cada persona como individuo y como miembro de una comunidad, de un grupo o de la sociedad en su conjunto. Valores que incluyen la calidad de vida a la cual todos tienen derecho, independientemente de su edad, género, raza, religión, nacionalidad o de cualquier otra índole. La responsabilidad de garantizar el respeto, la protección y el cumplimiento de estos derechos reposa inicialmente en los gobiernos nacionales, pero también atañe a todos los actores de la sociedad, desde las instituciones internacionales hasta los miembros individuales de las familias y la comunidad.
Por este motivo su aplicación se vincula directamente con la construcción de una sociedad más democrática y participativa. La promoción y la prevención, son para World Vision ejes estratégicos de la protección de niños, niñas y adolescentes. Es por esto que World Vision trabaja lo anterior en cada uno de sus programas a través de proyectos de promoción de derechos, prevención del maltrato, talleres de factores protectores en la familia, talleres de promoción del buen trato y el respeto, talleres de bienestar infantil en la comunidad, creación de redes de monitoreo con voluntarios de las mismas comunidades donde viven los niños y niñas, entre otros.
SubirParticipación
La mayoría de las organizaciones sociales apuestan por el protagonismo que permita el fortalecimiento de las capacidades de las personas, los grupos y las organizaciones, World Vision opina de igual manera. El protagonismo y la participación posibilitan el paso de personas beneficiarias a sujetas de su propio desarrollo y de su entorno, fin máximo que World Vision espera ver en la mayor parte de niños y niñas patrocinados.
La participación genera un impacto en las personas, en las organizaciones y en su entorno, porque es un proceso pedagógico que posibilita el crecimiento personal y organizacional, y produce cambios en la vida privada y pública de las personas. Posibilita la visibilización de colectivos y de problemáticas que hasta el momento no se “veían”. Saca a la luz problemas escondidos y demanda soluciones, que tal vez en la voz de una sola persona no llegarían a ningún lado, o demorarían mucho más en tener respuesta. Hay veces que un problema solo necesita una solución conjunta por parte de una comunidad o un conglomerado de afectados.
En el caso de niñas, niños y adolescentes, World Vision fomenta la asociatividad infanto-juvenil para construir desde ya aquel capital social que tanta falta hace a nuestra sociedad. Dependiendo de la edades de niños y niñas los distintos proyectos financiados por World Vision trabajan tareas en torno a voluntariado, fondos concursables, presupuestos participativos, campañas de promoción de derechos y participan activamente de reuniones comunitarias para insertarlos poco a poco en las diversas redes que existen en sus comunidades.
Este es un arduo trabajo, nuestra sociedad aún no está acostumbrada a ver niños y niñas con opinión, claros de lo que desean y de lo que no quieren sufrir. Construir una sociedad más justa y equitativa es un trabajo de todos y todas.
Con tu aporte esto es parte de lo que estamos construyendo, intentando ser un puente entre las diversas acciones que otros organismos realizan a favor de los niños y niñas chilenos.
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